Baraka dirigió el ataque contra el templo Shaolin de Liu Kang. Pertenece a una raza nómada de mutantes que viven en las tierras baldías de Outworld. Sus habilidades de combate y la temida Blade Fury llamaron la atención de Shao Kahn, quien sin pensarlo lo reclutó en su ejército de destrucción.

Baraka fue concebido por primera vez por el cocreador, John Tobias, como un "salvaje guerrero demonio bárbaro" llamado Rokuro, pero el concepto nunca salió de la mesa de bocetos. Mientras realizaban una lluvia de ideas sobre posibles nuevos personajes para Mortal Kombat II, varios diseñadores visitaron una tienda de disfraces local y encontraron una máscara Nosferatu, que pintaron para mejorar su aspecto horrible mientras unían uñas postizas pintadas de plata para servir como dientes. Esta máscara fue usada por Richard Divizio, el actor que interpretó a Baraka en el juego.
La crítica colocó a Baraka como uno de los personajes menos populares de esta entrega, agregando que "el mutante carecía de buena apariencia, pero lo compensaba con sus interesantes movimientos", fue considerado como el personaje más extraño de Mortal Kombat II.